Cómo ahorrar: evitar comprar compulsivamente
Comprar por comprar o las compras compulsivas pueden hacer mucho daño a nuestra economía personal y evitar que podamos ahorrar.
Ahorrar es muy bueno, ya que habrá momentos en tu vida en que realmente necesitarás dinero y estarás agradecido por haberte acordado de ahorrar tiempo atrás. Hay muchos consejos para ahorrar, pero aquí solo vamos a hablarte de uno de ellos, pero finalmente te daremos la oportunidad de que conozcas más. Aquí va nuestro consejo, si lo pones siempre en práctica te ayudará a evitar malgastar mucho dinero y por tanto te ayudará a ahorrar.
Evita comprar de forma compulsiva
Las compras compulsivas se realizan a diario por millones de personas. Es muy fácil dejarse llevar y comprar todo aquello que nos llame la atención, porque nos parezca bonito, porque quedará muy bien en un lugar de nuestro hogar… Las excusas pueden ser incontables, todo aquello que la mente se imagine para satisfacer el deseo de comprar algo que realmente no necesitamos.
Los genios del marketing saben a la perfección como llamar la atención de los consumidores y vaya que sí. Lo consiguen a diario en infinidad de personas y en infinidad de lugares por todo el mundo.
Además, las compras online crecen año a año de forma vertiginosa. Así que no solo compramos cuando vamos de tiendas o al supermercado, podemos estar comprando a través de nuestro dispositivo, ya sea ordenador, tablet o móvil, las 24 horas del día durante los 7 días de la semana
Por eso, hay que utilizar continuamente la reflexión, en cuanto estemos en cualquier tienda, mercado, supermercado o en cualquier lugar donde vendan cosas, en cuanto estemos viendo cosas para comprar desde nuestro móvil, tablet u ordenador. Debemos de reflexionar y ante la aparición del más mínimo deseo de comprar debemos de preguntarnos: ¿Realmente lo necesito? ¿Podría evitar esta compra?
Mucha gente no se hace esta pregunta y se deja llevar por el impulso y finalmente compra. Más tarde fácilmente se deja el artículo comprado guardado en cualquier cajón, sin apenas haberlo utilizado y finalmente en cualquier momento de limpieza acaba tirado a la basura. ¿Por qué? Porque compramos algo que realmente no necesitábamos, porque nos llamó la atención y nos dejamos llevar por el impulso. Y así podemos actuar muchas veces a lo largo del mes y ese es dinero que hemos perdido que perfectamente podríamos utilizado para ahorrar.
Así que, compra siempre con reflexión, no compres por comprar, no te dejes llevar por los impulsos. Hazte muchas preguntas antes de comprar. No te estamos aconsejando que no compres, simplemente te invitamos a que compres reflexivamente.
Si crees que este consejo puede ayudarte, puedes leer otro consejo de cómo ahorrar aquí.

Usuarios como Hernan de Santa Pola, José Antonio de Terrasa, Eric y Dabitxu de Barcelona, colman la paciencia de cualquiera. Uno no interviene en un foro como este para ser insultado, está claro que aquí no se viene a exponer información objetiva sobre el estado de la cuestión -al menos según las normas impuestas por aquéllos, no por ningún moderador-, sino a verbalizar las soflamas de rabia y frustración indefectiblemente subjetivas, y además, al parecer, según marca algún usuario, si se es abogado, solo vale si es para buscar clientes, pues buena suerte con ello. Lo que no entienden es que sí me hago cargo de la delicada situación de cualquier afectad@ y solo advierto de las consecuencias de un posible resultado negativo, o lo que es lo mismo, no sólo una nueva frustración de expectativas sino un aún mayor perjuicio por hacer frente a condena en costas. Pero qué se le va hacer...
En cuanto a la concreta pregunta, el anatocismo es una cláusula menos discutida ya que el Código de Comercio la permitía cuando había pacto expreso al respecto, de tal forma que si se ataca la falta de transparencia de la misma se podría lograr su nulidad, máxime al tratarse de una cláusula condición general de la contratación predispuesta a un consumidor adherente que claramente causa un desequilibrio en perjuicio de éste. Más recientemente (15/05/20013) la reformada Ley Hipotecaria, en determinado supuesto, la ha prohibido expresamente. En todo caso, en el hipotético caso de lograr la nulidad de la cláusula IRPH, por vinculación podría hacer decaer también la validez de la cláusula de anatocismo.
Saludos y mucha suerte a Vd. y a los demás afectados de buena fe que aún no han perdido la cordura.